Por la mañana, el Convento se despierta con el sonido de los maitines, las campanas que tocan al comienzo del día. Mientras el alba se cierne sobre los jardines, las Hermanas cuidan de sus plantas, rodeadas del refrescante aroma del rocío matinal. La Colonia Botánica de la Mañana rinde homenaje a este particular momento del día en que la naturaleza cobra vida y revela toda su riqueza.