Un tejido cándido que roza suavemente la piel. El color blanco que se convierte en perfume de dulzura, serenidad y tranquilidad. Imaginando una nube de notas cándidas que se esparcen en el aire, la Nariz ha dibujado una fragancia a partir de las líneas suaves, acentuadas por tonos y acordes suaves. Un perfume en el que se mezclan sentimientos claros y pensamientos positivos.